Señor Director:
La decisión de construir la postergada línea 3 del Metro ha reflotado el debate sobre la conveniencia de realizar tan elevada inversión. Sus detractores argumentan que con los mismos recursos podrían mejorarse todos los corredores de buses, logrando una mayor rentabilidad social al ser usados por más gente. Antes del Transantiago este argumento tenía lógica, ya que los buses movían el 40% de los pasajeros y el Metro apenas el 8%. Sin embargo, la realidad actual es muy distinta. En sólo dos años, el Metro ha duplicado su participación y las micros han seguido cayendo, acentuando una tendencia observada desde 1990. (más…)
