Los planes de reconstrucción no sólo deben reparar lo dañado y prevenir desastres. También deben intentar resolver problemas de arrastre y renovar y potenciar el desarrollo de ciudades que presentaban carencias antes del terremoto, como Lota, Coronel o Talcahuano.
por Ivan Poduje
Un terremoto y un tsunami pueden destruir, en pocos segundos, el esfuerzo y el capital acumulado por décadas. Son eventos traumáticos que marcan a generaciones y que cambian la forma en que habitamos y planifi camos nuestras ciudades. Por el poco tiempo que ha pasado desde el sismo que sacudió al sur de Chile, plantear que este drama es una oportunidad puede sonar insensible: pero es un análisis que deberá realizarse cuando se inicie el plan de reconstrucción anunciado por el presidente electo.En Chile hay abundante experiencia al respecto. El destino turístico de Viña del Mar se consolidó luego del terremoto de 1906, cuando sus autoridades aprovecharon los escombros para rellenar y consolidar un nuevo borde costero que luego sirvió para canalizar el estero, abrir la avenida Perú y emplazar el Casino de Juegos. (más…)

